Maquillaje perfecto para tu sesión

Unos de los aspectos a los que mayor atención de debe prestar a la hora de realizar una sesión de fotos de cualquier tipo es al maquillaje pues de él dependerá, en gran medida, el resultado final de las imágenes obtenidas.

El maquillaje debe lucir lo mejor posible en las fotografías y para ello, deben evitarse los excesos que, además de resultar artificial, ocasionará problemas de brillos, reflejos, e iluminación en general. El maquillaje debe ser lo más natural posible de tal forma que, la persona fotografiada, también desprenda naturalidad.

Lograr un maquillaje perfecto para tu sesión de fotos requiere del cumplimiento de una serie de requisitos tan básicos e imprescindibles como, en muchas ocasiones, lógicos, pero que a menudo es necesario recordar y no perder de vista.

En primer lugar, es condición fundamental evitar todos aquellos productos y bases en formato polvo que contengan protección solar ya que sus componentes, como el óxido de zinc, la mica o el dióxido de titanio poseen un gran poder reflectante, es decir, que para proteger nuestra piel reflejan mucho la luz y esto, a la hora de hacer fotografías, no es nada adecuado, especialmente si, en lugar de luz fija, se emplea el flash pues esta luz, directamente rebotará.

En cuanto a la cantidad y su difusión, es mejor limitar la cobertura a la parte central del rostro mientras que en el marco, se emplearán productos ligeros. Así, la luz se reflejará más en la zona central y menos en las zonas circundantes, lo que confiere un aspecto más real.

Por lo que respecta a los brillos, es conveniente que no posean un acabado muy perlado, pues también reflejan más la luz. Los brillos aportan frescura, pero sólo si se emplean de manera localizada. Para fijar el maquillaje, un subtono amarillo en polvo es mucho mejor que los tonos blancos o rosados pues estos pueden provocar un efecto más artificial según la iluminación.